| diariolibre.com 17 de febrero del 2010 |
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Cuando Obama asumió la presidencia era impensable que, apenas un año después, eventos políticos pudieran estar haciendo peligrar su agenda económica, pero así ha sido.
A la inesperada derrota sufrida en enero en la elección del sucesor de Edward Kennedy como senador por el estado de Massachusetts, se unen ahora otros escaños que el partido demócrata podría perder en las elecciones que serán celebradas el próximo noviembre.
Si pierden diez escaños, perderían su mayoría senatorial, y ya seis están en peligro. El último en añadirse a la lista fue uno del estado de Indiana, cuando el senador Evan Bayh anunció sorpresivamente el domingo pasado que no se presentaría como candidato a ser reelecto.
Bayh, que antes había sido gobernador del estado durante dos períodos y que nunca ha perdido una elección, dijo que llegó a la conclusión de que podría hacer más por el estado y el país en el sector privado, debido a que en el Congreso estadounidense hay demasiada política partidista y muy poco progreso.
Los votantes parecen compartir esa opinión, pues las encuestas revelan que tres cuartas partes de ellos consideran que el Congreso no está haciendo un buen trabajo, la peor evaluación en casi diez años.
Bayh, que denunció específicamente la incapacidad del Congreso para enfrentar el déficit fiscal y su fracaso en acordar leyes que favorezcan la creación de empleos, calificó la agenda de Obama como la correcta para el país.
Los republicanos, sin embargo, atribuyen la decisión de Bayh a que los demócratas "moderados" están en desbandada, ya que traicionaron a sus votantes al apoyar la agenda liberal de Obama y ahora temen enfrentar las consecuencias en las urnas de votación.
Analistas políticos anticipan que la mayoría demócrata en el Senado podría ser mínima después de noviembre, y que podrían perder el control de la Cámara de Representantes.
gvolmar@diariolibre.com
De Gustavo Volmar
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