| Diario Libre 6 de enero del 2009 |
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SANTO DOMINGO. El anuncio del Banco Central de que en su reunión de política monetaria del 30 de diciembre del 2008 decidió reducir algunas tasas de interés, ha despertado esperanzas entre los deudores de préstamos bancarios de que su carga por intereses disminuirá también.
Las tasas de los préstamos sufrieron aumentos sucesivos en unas pocas semanas en el 2008, causados por la política restrictiva aplicada por el Banco Central debido a las presiones alcistas que estaban haciendo subir el valor del dólar en el mercado cambiario nacional.
El monto de los aumentos y la rapidez con que se produjeron desequilibraron los presupuestos empresariales y familiares. La industria de la construcción, ya golpeada por las alzas de precio del cemento y demás materiales, redujo su nivel de actividad en más de un 50%. Las ventas de vehículos, muy dependientes del costo del crédito, se desplomaron. Las tasas modificadas por el Banco Central son las de los depósitos de muy corto plazo (overnight), aplicable a los excedentes de los bancos, y la tasa máxima a la que el Banco Central está dispuesto a facilitar recursos de corto plazo a los bancos. La primera bajó del nueve y medio por ciento al ocho y medio. La segunda bajó del 16% al 14%. La subida de las tasas fue lograda por el Banco Central permitiendo que las administradoras de fondos de pensiones (AFP) invirtieran hasta un cierto porcentaje del patrimonio de los fondos en instrumentos emitidos por el propio Banco Central, límite que fue aumentado a fin de absorber más recursos. Para recibir más depósitos del público en general, el Banco Central subió las tasas que paga en sus Certificados de Plazo Fijo, que van desde un plazo de 6 hasta 36 meses.
Con esas medidas en Banco Central incrementó su competencia con los bancos por los recursos del público, personales e institucionales, provocando traslados de fondos que hicieron que los bancos tuvieran que subir las tasas que pagan a sus depositantes y los intereses que cobran a sus deudores.
En la rebaja de tasas anunciada ahora, las tasas de los instrumentos que el Banco Central vende a las AFP y al público en general no fueron modificadas, por lo que mantiene sin variación la presión competitiva que ejerce sobre los bancos. Esa situación puede impedir que los bancos reduzcan sus tasas activas y pasivas, frustrando las expectativas de los prestatarios y de los sectores a los que las altas tasas de interés han perjudicado.
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