| Listin Diario 29 de diciembre del 2008 |
SANTO DOMINGO.- Si su empresa es vulnerable en tiempos de crisis, ejecutar medidas paliativas ágilmente permitirá mitigar con inteligencia el impacto que atentaría contra el valor de su negocio y cumplir responsablemente el deber de proteger el valor de sus accionistas.
Por el contrario, si su empresa tiene la solidez y sobre todo la liquidez para posicionarse como el alfa del mercado, lo sabio es capitalizar las oportunidades que se presenten para aumentar el valor de su negocio y consecuentemente el de sus accionistas.
Las compañías se deben adaptar eficientemente a este nuevo ciclo económico que como mínimo se extenderá hasta el 2010, según estima Paul Krugman, Premio Nobel de Economía. Como punto de partida es necesario tener un espacio de inflexión que provoque ocuparse en vez de preocuparse, liderar con fortaleza el reto que genera el cambio, tomar decisiones técnicamente fundamentadas en las mejoras prácticas así como tener la humildad y seguridad de pedir apoyo.
También se necesitará consolidar sinergias que agreguen valor, pero sobre todo comprender que la solución nace de la actitud y de la unión del capital humano para cumplir cualquier objetivo.
Las dolencias de algunas empresas ya son realidad: contracción del crédito, falta de liquidez, decrecimiento en ventas, desaceleración de los ingresos, disminución en márgenes, deterioro de carteras de crédito, aumento en costos fijos (volatilidad en precios de materias primas, capital de trabajo insuficiente, disminución de la inversión de capital y demás síntomas que se seguirán presentando a largo plazo.
Dicha patología se vuelve crítica cuando la dependencia, el nivel, la profundidad y la carga del endeudamiento empeoran la condición del enfermo y le impiden defenderse del constante ataque al valor de su empresa. Ahora el CFO (Chief Financial Officer) debe decidir entre estos dos aspectos. Actuar y defender Ni a la alta gerencia de la empresa ni a los accionistas les conviene rendirse ante terceros por su mala gestión financiera.
Al banco o acreedor tampoco le interesa que su cliente no pueda hacer frente a la carga financiera, porque ejecutar garantías e iniciar cobros judiciales no agrega valor en su línea de negocio.
Si su compañía presenta síntomas de vulnerabilidad y le preocupa que la carga financiera inevitablemente lo asfixie cuando lo que requiere es oxígeno para sopesar la crisis, se recomienda que el plan de acción se concentre en: proteger el valor del accionista, poner en marcha una nueva estrategia de esencia conservadora, ejecutar una restructuración financiera integral que permita diagnosticar y curar rápidamente la dolencia, valerse y cuidar el capital humano más talentoso dentro de su compañía, inmediatamente optimizar el pasivo financiero, liquidar unidades de negocio y activos no operacionales que no agreguen valor, enfocarse en bajar principalmente los costos variables y valerse de soluciones alternativas de financiamiento no tradicional, mientras se recupera la oferta de crédito bancario.
Actuar y aprovechar Si eventualmente hay una oportunidad de liquidar el negocio en declive frente a un precio aceptable, habrá mucho dinamismo en el mercado de fusiones y adquisiciones gracias a aquellos oportunistas que positivamente se pueden beneficiar del turbulento ciclo que se experimentará en los próximos dos años.
Si su compañía presenta buena liquidez para consolidar su posición alfa en el mercado que está siendo afectado por la crisis, se recomienda que se concentre en agregar valor al accionista, poner en marcha una nueva estrategia agresiva de consolidación, valerse del capital humano más talentoso de su compañía, enfocarse en identificar sinergias de posibles objetivos de adquisición que agreguen valor, priorizar y determinar la factibilidad financiera de las oportunidades a considerar, optimizar la expansión con el objetivo de conseguir mayores multiplicadores del EBITDA, no descuidar la estructura financiera ni el pasivo del empresa y si es necesario valerse de soluciones alternativas de financiamiento no tradicional mientras se recupera el crédito bancario.
El CFO deberá adaptar y modificar cuanto antes su plan de negocios con el objetivo de enfrentar la crisis responsablemente o bien aprovechar las oportunidades que casuísticamente son una realidad en condiciones inversamente proporcionales producto de la distorsión y profunda volatilidad global que por ahora se vislumbran a largo plazo.
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