| Listin Diario 23 de diciembre del 2008 |
SANTO DOMINGO.- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierte que las principales áreas de servicios como el turismo, las remesas y la Inversión Extranjera Directa (IED) han comenzado a contraerse en la región, entre los que se incluye República Dominicana. Afirma que en algunas economías el crecimiento a comenzado a revertirse.
En un informe reciente sobre el balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2008, Cepal indica que el peso de la crisis económica perjudicará más a las familias de menores ingresos que a otros sectores sociales. En su análisis la Cepal estudia 28 economías de la región. Explica que ante la caída esperada en el crecimiento el desempleo aumentará y se caerán las remesas.
Indica que en una región que ya presenta elevados niveles de desigualdad, la crisis internacional profundizará la brecha existente entre los sectores más ricos y pobres de la población.
El documento dado a concoer en Chile agrega que por la actual coyuntura -con un crecimiento regional que pasará del 4.6% en 2008 a 1.9% en 2009 y una tasa de desempleo que subirá de un 7.5% a un rango entre 7.8% y 8.1% el próximo año-, se prevé que el bienestar de los hogares de menores ingresos será afectado adicionalmente por la negativa evolución que han tenido las remesas y los precios internos.
“Para la gran mayoría de los hogares de la región, el principal impacto proviene del mercado laboral. La proyectada caída en la tasa de ocupación en 2009 y el aumento del desempleo afectarían principalmente a los sectores de menores ingresos porque éstos tienen un menor número de perceptores de ingresos laborales. La pérdida de un empleo significa para estos hogares de bajos recursos una mayor proporción de caída de sus ingresos, que de por sí ya son bajos”, precisa el iforme.
Sostiene que los más pobres cuentan en promedio con un solo perceptor de ingresos y los hogares donde los jefes de hogar son mujeres son especialmente vulnerables, dado que cuentan con un menor número de trabajadores. Además, los hogares más pobres enfrentan elevados riesgos de perder sus fuentes de ingresos, dado que están sobre representados en algunas actividades muy sensibles a la coyuntura económica, como la construcción y el empleo doméstico.
En tanto, la proyectada caída de las remesas como consecuencia del enfriamiento de las economías de destino de las migraciones, tendrá un notorio impacto negativo en el bienestar de estos hogares, como también el marcado aumento de los precios de los alimentos.
La Cepal advierte que las políticas públicas no sólo enfrentan el reto de estabilizar el crecimiento con medidas anticíclicas, sino también el de desarrollar instrumentos para proteger a la población más vulnerable de los impactos de la crisis.
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