| Listin Diario 17 de diciembre del 2008 |
SANTO DOMINGO.- En estos tiempos difíciles es preciso que las personas se adapten financieramente a las condiciones de la crisis mediante un plan estratégico de acción que -de ser posible- en menos de 100 días permita enfocarse en: reaccionar con agilidad, exceder las nuevas expectativas de los clientes, retener y valerse del capital humano clave, desarrollar fuentes de liquidez, liquidar lo que no agrega valor, optimizar el pasivo y sobre todo reinventarse estructuralmente para anticiparse al ciclo económico una vez que retome su agenda de crecimiento.
Reaccionar con agilidad: Los cambios obligan a reaccionar con base en actitud, fortaleza e innovación para seguir evolucionando como empresa en un mercado que ahora será más competitivo. Es preciso apelar a la fortaleza de la empresa y de su capital humano para incitar a la innovación de estrategias, productos y servicios que obligatoriamente deberán estar basados en las nuevas necesidades de los clientes. Exceder expectativas del cliente: Hay que acompañar a los clientes en tiempos de crisis y no sólo sacarles provecho en épocas de bonanza. Sus expectativas son otras pero el deber de excederlas seguirá siendo la prioridad para conservarlos y aumentar la cartera.
La combinación de nuevos productos, calidad y mejores servicios a un menor costo serán la alquimia para demostrar con hechos el apoyo que se merecen. Capital Humano clave: El colateral a considerar en una restructuración financiera es el impacto social de sacrificar aquella parte del capital humano que no le aporte valor a la organización.
Deberá estar justificado técnicamente y preferiblemente considerarse como la última opción en la reingeniería de la empresa. Este proceso de filtración agregará valor en el mediano plazo porque se conservarán los recursos más eficientes y se desecharán los que no lo sean.
Desarrollar fuentes de liquidez: Resulta crítico identificar y potenciar las fuentes de efectivo que serán el oxígeno de una empresa mientras emerg a la superficie. Una vez que se enfoque en desarrollar las fuentes de efectivo, el modelo de proyecciones podrá sensibilizar indicadores de desempeño que permitan alinear la gestión y el rumbo financiero que debe seguir el negocio.
Paralelamente hay que segregar para finalmente liquidar -algunas más allá de los 100 días- aquellas unidades de negocio y sus consecuentes procesos, costos o recursos que desperdician valor y efectivo en la empresa.
Liquidar unidades de negocio innecesarias: Es crítico enfocarse de una vez en el negocio principal de la empresa. Aquel exceso de equipaje que no agregue valor habrá que trasladarlo o si se puede venderlo y sacarlo de los estados financieros.
Los que se dedican a la asesoría financiera de reestructuración tienen las herramientas necesarias para ayudar a las empresas en esta compleja tarea que incluye: identificar, cuantificar, potenciar o liquidar todos aquellos distintos negocios que convergen una compañía.
Optimizar el pasivo financiero: Si su nivel de apalancamiento le preocupa, ocúpese en tomar la acción de calibrar la carga financiera que tendrá que arrastrar durante la ruta de supervivencia y refléjelo en su información financiera para la toma de decisiones. Renegocie con sus acreedores el pasivo y sacúdase del riesgo que deberán compartir sus proveedores de conformidad con su modelo de proyecciones sensibilizado a su capacidad de pago en consonancia con los indicadores de desempeño establecidos en el escenario más conservador de liquidez.
Reinvención financiera estructural: Capitalizar oportunidades en este río revuelto y menos caudaloso dependerá de la innovación, fortaleza y sobre todo en la capacidad propia del gerente financiero, quien es el competente para liderar la toma de decisiones en su empresa y construir sólidamente esa plataforma que la impulse de primero, una vez que se retome la agenda de crecimiento en el 2010.
Las mejores prácticas prescriben que el diagnóstico, el plan y la implementación de las medidas necesarias para reinventarse utilizando el norte financiero de supervivencia para salir mejor librado al final de la crisis, se puede lograr en menos de 100 días con una asesoría financiera de excelencia y a partir del compromiso sostenido del interesado. Busque apoyo.
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